domingo, 17 de julio de 2011

Carta de un soldado a su padre, escrita antes de morir (de Alessandro Barico)

"...Gracias por esta vida que aferro. Gracias por estos ojos que ven, estas manos que tocan, esta mente que comprende. Gracias por los días y por los años. Gracias porque éramos nosotros. Gracias mil veces. Para siempre."



   Padre:

Os doy las gracias. Gracias por haberme acompañado al tren, el primer día de guerra. Gracias por la maquinilla de afeitar que me regalasteis. Gracias por las jornadas de caza, por todas. Gracias porque nuestra casa era cálida, y los platos no estaban desportillados. Gracias por aquel domingo bajo el haya de Vergezzi. Gracias por no haber levantado nunca la voz. Gracias por haberme escrito cada domingo desde que estoy aquí. Gracias por haber dejado siempre la puerta abierta cuando me iba a dormir. Gracias por haberme enseñado a amar los números. Gracias por no haber llorado nunca. Gracias por el dinero metido entre las páginas del manual. Gracias por aquella velada en el teatro, vos y yo, como príncipes. Gracias por el olor de las castañas, cuando regresaba del colegio. Gracias por las misas al fondo de la iglesia, siempre de pie, nunca de rodillas. Gracias por haber llevado el traje blanco, y por la melancolía. Gracias por este nombre que llevo. Gracias por esta vida que aferro. Gracias por estos ojos que ven, estas manos que tocan, esta mente que comprende. Gracias por los días y por los años. Gracias porque éramos nosotros. Gracias mil veces. Para siempre. 



Esta historia
De Alessandro Barico




Otras cartas de Alessandro Barico



Grandes Obras de 
El Toro de Barro

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Yo, que he sobrevivido a cien lanzas
y he hecho temblar el vientre
del desierto con uno solo de mis carros,
perdí ante tus ojos mi última batalla.
Ser cobarde en amor equivale a estar muerto.




Otros poemas de


"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci





 
 
 
 
 
 
 













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